Su capital se encuentra en Rivabellosa. Históricamente amanece en el año 1095, cuando Alfonso VI concede el fuero a Miranda de Ebro. Si bien, Rivabellosa alcanza su renombre en 1463, año en que se aprobaron las Ordenanzas de la Hermandad Alavesa que regularon la vida civil, jurídica y penal por las que se ha gobernado a la provincia de Álava durante siglos.

Formó, junto con Ribera alta la Hermandad de la Ribera, perteneciendo al señorío del conde de Haro.