Localización

Se sitúa en una pequeña tribuna a caballo en la cadena de montículos que dividen las cuencas de los ríos Zadorra y Bayas, dominando las tierras delimitadas por sendas depresiones en su encuentro con el río Ebro, y alcanzando una altitud media sobre el nivel del mar de 632 metros. Aunque aparece como lugar deshabitado, en torno al año 1990 es habitado de forma permanente por una comunidad de raza gitana que se encarga de acondicionar la zona. La condición que mantuvo de pueblo deshabitado, durante un período próximo a los 20 años, originó en su catálogo edificatorio un irreparable deterioro del mismo, desapareciendo algunas casas domésticas y sufriendo otras divesas mutilaciones de carácter grave.