Iglesia San Esteban
El edificio más singular es el templo parroquial, en el punto más alto del caserío, en el extremo sur como avanzadilla del resto de los edificios. Tiene a San Esteban por titular, es de nave única, con tres cuerpos añadidos. La torre se encuentra pegando a la sacristía y a la cabecera, lo que resulta inusual. Fue construida en el año 1649. La portada se encuentra encajada en dos estribos, uno de los cuales exhibe un agredido reloj de sol con la inscripción 1667.  Se estructura en tres cuerpos y un remate en frontón abierto. El arco de entrada va flanqueado por dos dobles columnas de fuste acanalado sobre corridos plintos y capiteles jónicos con ángeles. En estas columnas se apoya un entablamento formado por salientes molduras y friso con hermosas cabezas de ángeles alados. La labra de esta portada plateresca nos acerca a un artista de calidad.

Retablo Iglesia San Esteban
El retablo del altar mayor se debe al arquitecto Juan Bautista Galán y está fechado en 1664.


Torreón
Un abandonado torreón, conocido como "el castillo", se alza en la loma frente al pueblo como testigo mudo de la vida de éste. Como propietario de un palacio en el año 1762, aparece el señor Don Pedro Ortiz de Zarate y Guebara.

Otros edificios civiles
Frente a la iglesia, en camino corto y descendente encontramos un complejo de edificaciones. En primer término, dos que albergaron el horno comunal, la antigua casa escuela, la sala de concejo y el juego de bolos al aire libre. Más adelante se apuestan las modernas escuelas, hoy reconvertidas en vivienda y el conjunto fuente-lavadero.